{"id":7062,"date":"2024-06-29T06:00:00","date_gmt":"2024-06-29T06:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/yemayarevista.com\/?p=7062"},"modified":"2024-12-17T07:38:20","modified_gmt":"2024-12-17T07:38:20","slug":"defender-tu-identidad-cuando-tu-vida-esta-en-juego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/yemayarevista.com\/ca\/defender-tu-identidad-cuando-tu-vida-esta-en-juego\/","title":{"rendered":"Defensar la teva identitat quan la teva vida est\u00e0 en joc"},"content":{"rendered":"<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:22px\">Extorsi\u00f3n, abusos, aislamiento, tortura\u2026 Un sinf\u00edn de violencias acompa\u00f1a la realidad de las mujeres trans en Centroam\u00e9rica<\/h2>\n\n\n\n<p style=\"font-size:15px\"><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:14px\"><em><sub>Tapachula, M\u00e8xic  <\/sub><\/em> <\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Cindi viste de hombre, aunque no siempre ha sido as\u00ed. El nombre se lo puso ella misma, porque siempre le hab\u00eda gustado, cuando empez\u00f3 a trabajar en la calle, en Honduras. En esa \u00e9poca se dejaba el pelo largo, y disfrutaba andando en tacones y maquill\u00e1ndose. Ahora, cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde, vuelve a llevar el pelo corto \u2014se lo raparon a la fuerza. Sabe que si viste con elementos femeninos estar\u00e1 mucho m\u00e1s expuesta. Prefiere, mientras dure su tr\u00e1nsito migratorio por M\u00e9xico, pasar desapercibida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la misma semana, en la misma ciudad, en un albergue cerca de Tapachula, en el sur de M\u00e9xico, Estela mira a la nada, sentada en un banco a la sombra, sosteniendo en sus faldas a su perrito blanco que la ha acompa\u00f1ado durante todo su viaje. Ella s\u00ed viste de mujer, el maquillaje se le derrite en la cara del calor. Ya no sabe cu\u00e1l es su camino, si de ida o de vuelta, si hacia Estados Unidos, Honduras o qui\u00e9n sabe d\u00f3nde.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambas son hondure\u00f1as, ambas huyen de un pa\u00eds en el que las personas trans se encuentran en una situaci\u00f3n de enorme vulnerabilidad. Ambas han trabajado durante a\u00f1os como trabajadoras sexuales, un trabajo que se present\u00f3 en sus vidas c\u00f3mo la \u00fanica forma de poder sobrevivir, pero que tambi\u00e9n ha sido causante de las mayores violencias a las que han sido sometidas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:21px\"><strong><strong>Vivir rodeada de violencias<\/strong><\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Los pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica (Guatemala, Honduras y El Salvador) presentan los \u00edndices de&nbsp;<a href=\"https:\/\/fundacionio.com\/viajarseguro\/consejos-viajeros\/violencia\/paises-con-mayor-indice-de-criminalidad\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">peligrosidad<\/a>&nbsp;m\u00e1s elevados del mundo. En este contexto, los riesgos a los que est\u00e1n sometidos las mujeres trans se multiplican. Entre el 1 de octubre de 2019 y el 20 de septiembre de 2020 fueron asesinadas 350 personas transg\u00e9nero en todo el mundo, el 98 % de las v\u00edctimas fueron mujeres y el 82% de los casos sucedieron en Centroam\u00e9rica, seg\u00fan datos del Proyecto de Monitoreo de Homicidios de Personas Transg\u00e9nero realizado por Transrespect vs Transphobia. Estos niveles de violencia sit\u00faan al&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.rescue.org\/uk\/article\/being-lgbtq-latin-america-four-stories-bravery-and-resilience\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">colectivo<\/a>&nbsp;en una esperanza de vida media de 35 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Diversas investigaciones e informes especializados realizados en diversas partes del mundo se\u00f1alan que la constante discriminaci\u00f3n y consecuente marginaci\u00f3n que sufre esta poblaci\u00f3n impacta a su calidad de vida, afectando al acceso a servicios b\u00e1sicos como la atenci\u00f3n m\u00e9dica y la inserci\u00f3n educativa y laboral (Foglia &amp; Fredriksen-Goldsen, 2014; Kelleher, 2009). \u201cLamentablemente en ninguno de los tres pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica hay un plan de trabajo m\u00e9dico para el proceso de transici\u00f3n de las poblaciones trans. Debido a esto y a su escasez de recursos, la mayor\u00eda optan por pr\u00e1cticas no regladas y sin acompa\u00f1amiento m\u00e9dico para hacer sus intervenciones llegando a usar aceite mineral, aceite de veh\u00edculos u otras sustancias que son nocivas para sus cuerpos\u201d declaran desde la Asociaci\u00f3n Lambda, que atiende a personas de la comunidad LGTBIQ+ en tr\u00e1nsito por Centroam\u00e9rica y que ha sido entrevistada para este reportaje.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Adem\u00e1s de vivir un elevado n\u00famero de violencias que ponen en riesgo su vida, en Centroam\u00e9rica, las mujeres trans tambi\u00e9n deben enfrentarse a la marginalizaci\u00f3n y la discriminaci\u00f3n de la sociedad, \u201cuno de los principales motivos por los que atendemos es por la discriminaci\u00f3n y exclusi\u00f3n de comunidades y n\u00facleos familiares, que las a\u00edslan y obligan a migrar\u201d a\u00f1aden desde Lambda. Los innumerables abusos y la discriminaci\u00f3n en muchos casos empiezan en los primeros estadios de la vida.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-left destacado has-text-color\" style=\"color:#516fb5;font-size:25px;font-style:normal;font-weight:700\">El estigma que vive el colectivo las persigue en entornos escolares y laborales, donde la discriminaci\u00f3n y el acoso generalizado las obligan a abandonar estos espacios<\/pre>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:21px\"><strong>Crecer siendo abusada sexualmente&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">\u2014 Yo fui abusado, cuando s\u00f3lo era un ni\u00f1o de 5 a\u00f1os, por el esposo de mi madre. Fueron varias veces. Y m\u00e1s adelante se le a\u00f1adi\u00f3 el vecino.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Cindi tard\u00f3 a\u00f1os en despertar estos recuerdos. Su cerebro los escondi\u00f3 para poder sobrevivir. Su historia empieza con una violaci\u00f3n, y \u00e9sta se convierte en un acto que la acompa\u00f1ar\u00e1 c\u00f3mo un fantasma cruel y pegajoso durante el resto de su vida. La siguiente vez pas\u00f3 a sus 10 a\u00f1os, cerca de su colonia natal, en San pedro Sula. El peque\u00f1o, que en ese momento todav\u00eda no hab\u00eda hecho la transici\u00f3n, ten\u00eda la costumbre de ir a ba\u00f1arse solo al r\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">\u2014 Esta vez me cayeron como diez personas. Eran de la MS (la Mara Salvatrucha). Llegu\u00e9 a la casa sangrando.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Fueron diez personas, diez hombres, diez pandilleros. Cuando la encontraron la trasladaron directamente al Hospital Mario Catarino. Nadie le ofreci\u00f3 la opci\u00f3n de denunciar.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Cindi vivi\u00f3 con miedo desde aquel entonces, y cuanto m\u00e1s sent\u00eda que su g\u00e9nero no correspond\u00eda a su cuerpo, m\u00e1s aumentaban las amenazas que sufr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Por su parte, Estela, originaria de Atl\u00e1ntida, Honduras, empez\u00f3 a maquillarse alrededor de los 20 a\u00f1os. Toda su familia la rechaz\u00f3, la echaron de casa y, pese a tener estudios como contable, le fue imposible encontrar un trabajo para poder alquilarse su propio cuarto. El estigma que vive el colectivo las persigue en entornos escolares y laborales, donde la discriminaci\u00f3n y el acoso generalizado las obligan a abandonar estos espacios. Por esta raz\u00f3n, la poblaci\u00f3n LGTBIQ+ centroamericana se desplaza en busca de espacios seguros. Estela, a los 20 a\u00f1os y sin ayuda de nadie, decidi\u00f3 migrar hacia Guatemala.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:21px\"><strong>El trabajo sexual como \u00fanica alternativa a sobrevivir&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">\u201cLo \u00fanico que pude hacer en ese momento fue vender mi cuerpo, me fui para la Ciudad de Guatemala y empec\u00e9 en la prostituci\u00f3n. Aunque a una no le guste pues a nosotras todo nos empuja a esto, nos ven como putas, siempre nos han visto as\u00ed\u201d, reflexiona Estela, con la mirada algo perdida. Al poco tiempo de estar en Guatemala, las pandillas la identificaron, y comenzaron a extorsionarla, oblig\u00e1ndola a trabajar con m\u00e1s clientes y llev\u00e1ndose buena parte del dinero que ganaba para pagar la extorsi\u00f3n. \u201cLas pandillas las obligan a ejercer el comercio sexual. La mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n trans que ejerce el trabajo sexual son extorsionadas u obligadas por pandillas. No puedo decir que el 100% pero la mayor\u00eda\u201d, aseguran desde la asociaci\u00f3n Lambda.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Debido a la violencia, la discriminaci\u00f3n y la falta de oportunidades organizaciones humanitarias han identificado que hasta el 70% de las mujeres transg\u00e9nero&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.vozdeamerica.com\/a\/la-decision-de-vida-para-una-mujer-inmigrantey-trans-\/6474135.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">utilizan la prostituci\u00f3n<\/a>&nbsp;como recurso para sobrevivir. En Centroam\u00e9rica, adem\u00e1s del contexto actual de inestabilidad pol\u00edtica, precariedad econ\u00f3mica y desigualdad social, la situaci\u00f3n de violencia generada por las pandillas afecta a este colectivo particularmente. Al no tener ninguna red de protecci\u00f3n ni a nivel familiar ni por parte del estado, las personas trans suponen una \u201cpresa f\u00e1cil\u201d para la extorsi\u00f3n, la venta de drogas o armas y la explotaci\u00f3n sexual.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-large\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/yemayarevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_6751-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-7073\" srcset=\"https:\/\/yemayarevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_6751-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/yemayarevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_6751-300x200.jpg 300w, https:\/\/yemayarevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_6751-768x512.jpg 768w, https:\/\/yemayarevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_6751-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/yemayarevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_6751-2048x1365.jpg 2048w, https:\/\/yemayarevista.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/IMG_6751-18x12.jpg 18w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Los pa\u00edses del norte de Centroam\u00e9rica (Guatemala, Honduras y El Salvador) presentan los \u00edndices de peligrosidad m\u00e1s elevados del mundo. All\u00ed, los riesgo para las mujeres trans se multiplican. | Ricardo Pe\u00f1a<\/em><\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">En el caso de Cindi, ella vivi\u00f3 su proceso de transici\u00f3n de g\u00e9nero a los 24 a\u00f1os, mientras se prostitu\u00eda junto a un compa\u00f1ero gay. \u201c\u00c9l me dijo que nos travisti\u00e9ramos como mujeres, all\u00ed empez\u00f3 todo. Nos \u00edbamos a un bazar a comprar pelucas, y \u00e9ramos inexpertas para el maquillaje, \u00a1inexpertas! y c\u00f3mo a los clientes les gustaban con pecho pues nos pon\u00edamos un pecho falso\u201d. Primero lo hac\u00eda para ganar m\u00e1s dinero, pero luego empez\u00f3 a sentirse m\u00e1s c\u00f3moda como mujer que como hombre.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse has-text-align-left destacado has-text-color\" style=\"color:#516fb5;font-size:25px;font-style:normal;font-weight:700\">Cindi ha sido abusada desde que era un ni\u00f1o peque\u00f1o. Todas estas agresiones han dejado serias secuelas en su cuerpo; problemas en el habla, un constante temblor en las manos, y el VIH<\/pre>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de unos meses ejerciendo como trabajadora sexual Cindi decidi\u00f3 empezar a trabajar en una nueva colonia llamada la Sandoval de San Pedro Sula porque hab\u00eda o\u00eddo que all\u00ed se ganaba m\u00e1s dinero. Esa zona la controlaba la mara. \u201cYo sab\u00eda s\u00f3lo con verlos que eran pandilleros\u201d. Un d\u00eda se fue con uno de ellos a un bosque cercano. \u201cYo lo segu\u00ed, cuando llegu\u00e9\u2026 me cayeron 19 hombres. Casi me matan. Despert\u00e9 unos d\u00edas despu\u00e9s en el hospital\u201d. Cuando sali\u00f3 del hospital a los 15 d\u00edas, volvi\u00f3 a las calles a trabajar. \u201cYa no sal\u00eda todos los d\u00edas, por temor, y s\u00f3lo alg\u00fan ratito, con menos clientes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Cindi ha sido abusada desde que era un ni\u00f1o peque\u00f1o. Todas estas agresiones han dejado serias secuelas en su cuerpo; problemas en el habla, un constante temblor en las manos, y el VIH. \u201cYo siempre me chequeaba, en el parque, hab\u00eda organizaciones que hac\u00edan los ex\u00e1menes. Pero lleg\u00f3 un d\u00eda que me peg\u00f3 una fiebre muy fuerte, una fiebre tremenda, con un dolor en todo el cuerpo que no lo pod\u00eda aguantar. Hacete las pruebas ya, culera, me dec\u00edan mis compa\u00f1eras\u201d. Muchos de sus clientes s\u00f3lo le pagaban sus servicios si ella les dejaba no usar preservativo.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Fue un 12 de enero. \u201cPas\u00e9 todo el d\u00eda llorando\u2026 y empec\u00e9 a tomar todos los d\u00edas\u201d. Cindi intent\u00f3 quitarse la vida con una combinaci\u00f3n de Ibuprofenos y Amoxicilina de golpe. La falta de informaci\u00f3n y el estigma al respecto de la enfermedad hab\u00edan impedido que Cindi conociera la existencia de los retrovirales y que con ellos pod\u00eda llegar a tener una vida normal. Ahora hace ya tres a\u00f1os que los toma y, en su proceso migratorio, no descansa hasta que no encuentra alguna organizaci\u00f3n de la sociedad civil que pueda recet\u00e1rselos. \u201cLa prevalencia de VIH es demasiado alta, aproximadamente del 15 al 30% de los casos de mujeres trans\u201d declaran desde Lambda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" style=\"font-size:21px\"><strong>Abusos por parte de autoridades&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Adem\u00e1s del trabajo sexual, las mujeres trans se ven abocadas tambi\u00e9n a trabajos ilegales como la venta de drogas lo cual las sit\u00faa en procesos de criminalizaci\u00f3n y penales. En las situaciones de detenci\u00f3n, las mujeres trans son todav\u00eda m\u00e1s vulnerables ya que se las categoriza con el sexo con el que han nacido y no con el que se identifican.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Para Estela, estar en una c\u00e1rcel de hombres fue causa de las peores vejaciones y abusos a los que ha tenido que enfrentarse. \u201cMe obligaban a bailar desnuda para los presos, la mayor\u00eda eran mareros. Todos abusaban de m\u00cd\u2026 todos\u2026 tambi\u00e9n los directores de la c\u00e1rcel, fue horrible, horrible. Me obligaron a hacer muchas cosas que yo no quer\u00eda hacer. All\u00ed me sent\u00ed la mujer m\u00e1s manoseada del mundo\u201d Estuvo nueve meses encarcelada injustamente por venta de drogas cuando trabajaba en las calles de Guatemala para sobrevivir. En realidad, estaba siendo extorsionada por pandillas. Adem\u00e1s de los m\u00faltiples abusos, recuerda tambi\u00e9n con expresi\u00f3n de repugnancia que la obligaron a cortarse el cabello en contra de su voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Tanto Cindi como Estela se encuentran ahora en M\u00e9xico, cansadas de las extorsiones, decidieron buscar formas de llegar a Estados Unidos para lograr terminar con la transici\u00f3n de su g\u00e9nero. Pero las violencias no han dejado de acompa\u00f1arlas durante el camino. Ambas han perdido a m\u00e1s de una compa\u00f1era en el viaje. Ambas fueron agredidas sexualmente por parte de la polic\u00eda nacional civil de Guatemala, en un ret\u00e9n migratorio, a cambio de dejarlas seguir. Cindi trat\u00f3 de vender su cuerpo cuando lleg\u00f3 a M\u00e9xico y viv\u00eda en la calle, pero recibi\u00f3 una paliza y dej\u00f3 de intentarlo. Tambi\u00e9n empez\u00f3 a vestir de hombre en busca de discreci\u00f3n y protecci\u00f3n. Estela fue violada en las v\u00edas del tren de mercanc\u00edas conocido como la Bestia. Cindi, como tantos otros migrantes que cruzan M\u00e9xico, fue secuestrada por un cartel del que nunca lleg\u00f3 a saber el nombre. Las torturas que vivi\u00f3, adem\u00e1s de los ya caracter\u00edsticos maderazos en la espalda hist\u00f3ricamente asociados al cartel de los Zetas, llegaron hasta quitar \u00f3rganos a cuerpos de beb\u00e9s delante suyo y de sus madres para traumatizarlas y luego venderlos en el comercio de tr\u00e1fico ilegal de \u00f3rganos hacia Estados Unidos. Nadie en su familia quiso pagar el monto que ped\u00edan para rescatarla. Nadie ayud\u00f3 tampoco a Estela las m\u00faltiples veces que pidi\u00f3 ayuda a amigos y familia.<\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\">Las dos siguen vivas. Las dos siguen sobreviviendo. Sus historias son s\u00f3lo uno de los muchos ejemplos de las realidades que viven el colectivo trans en Centroam\u00e9rica. La sucesi\u00f3n y brutalidad de las violencias que han vivido a lo largo de sus vidas, lamentablemente, no supone ninguna excepci\u00f3n. Sino una terrible norma que est\u00e1 todav\u00eda muy lejos de romperse.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:10px\"><em>Reportatge publicat en col\u00b7laboraci\u00f3 amb&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/\" data-type=\"link\" data-id=\"https:\/\/www.elsaltodiario.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">El Salto<\/a><\/em><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\"><\/p>\n\n\n\n<p style=\"font-size:18px\"><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cindi viste de hombre, aunque no siempre ha sido as\u00ed. El nombre se lo puso ella misma, porque siempre le hab\u00eda gustado, cuando empez\u00f3 a trabajar en la calle, en Honduras. 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